
















El jade blanco es una piedra de pureza, equilibrio y protección emocional.
A nivel energético y emocional:
Aporta calma mental y serenidad
Ayuda a tomar decisiones desde la claridad
Promueve la paz interior y el autocontrol
Favorece la honestidad con uno mismo
Protege de energías densas o negativas
A nivel espiritual:
Asociado a la sabiduría ancestral
Conecta con la energía femenina y la intuición
Aporta equilibrio y armonía integral
Ideal para procesos de introspección y renovación
El nácar (madreperla) está vinculado a la protección, la sensibilidad y la energía del agua.
Transmite suavidad emocional y contención
Potencia la intuición y la sensibilidad
Aporta equilibrio emocional
Se asocia con la feminidad, la maternidad y el cuidado
Simboliza belleza natural y protección