












El ámbar natural no es una piedra, sino una resina vegetal fosilizada que se formó a lo largo de millones de años. Desde la antigüedad es valorado por su belleza cálida y por sus propiedades protectoras y equilibrantes.
Se lo asocia con la limpieza energética y la vitalidad, ya que tradicionalmente se considera un material que ayuda a absorber energías densas y a promover el bienestar emocional.
Está vinculado al chakra plexo solar, relacionado con la confianza personal, la motivación y la estabilidad interior.
El ámbar simboliza la luz, el calor y la renovación, y se utiliza como amuleto de protección y armonía.